Sobre el cortijo
Un entorno privilegiado en un cortijo histórico
En el diccionario Madoz (Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de Ultramar) publicado en 1847, ya aparece mencionado en dos ocasiones el “Cortijo del Monge”, al referirse a la entrada del rio Genil en el Partido Judicial de Aguilar de la Frontera y al describir la aldea de Jauja dentro del termino de Lucena



El Cortijo se asienta sobre uno de los mas bellos meandros del rio Genil, que separa en esa zona, pocos kilómetros antes del embalse de Cordobilla, las provincias de Córdoba y Sevilla.
En los primeros trabajos topográficos del IGN para toda España, los trabajos relativos a Aguilar, fechados en 1872, ya mostraban el Cortijo en torno al Molino del Monje, con linderos muy parecidos a los actuales.


El Cortijo El Monje se asienta en plena Ruta de Jose Maria El Tempranillo y mantiene en su caserío tradicional todo el encanto de aquella romántica época de bandoleros, pudiendo observarse además los antiguos caminos-carreteras que surcaban estos personajes, como el de Jauja al Puente de las Mestas, o la Senda del Molino del Monje.
Todo ello en un entorno rodeado de olivos centenarios, una vega plagada de arboles de membrillo, que resultan espectaculares en la floración primaveral, y con mas de dos kilómetros de ribera arbolada en torno al rio Genil.
Restos de antiguas norias y tradicionales instalaciones de riego, que protagonizan viejos relatos de lugareños, completan la autenticidad de este paraje único, tal y como lo describe en su web UN HORTELANO DESCALZO
https://unhortelanodescalzo.blogspot.com/2019/11/norias-de-agua-12-parte.html</p>
Este describe así el paraje
Cortijo el Monje: Situado en el Término de Aguilar de la Frontera que por esta zona llega al Río Genil por su margen derecho. En este lugar existe un pozo. El agua le llegaba a través de una pequeña galería, por estar alejado del cauce del río. La galería estaba construida con ladrillos, igual que el pozo. Junto a él podemos apreciar una parte del círculo, en buen estado de conservación
En este círculo el borriquillo, con sus ojos tapados y su caminar lento pero incansable, hacía que se activara la bomba a presión y elevara el agua a un pequeño depósito situado a unos cien metros con un desnivel considerable. Y al mismo tiempo, por el canal dispuesto en el muro, llevaba el agua hasta el estanque de recogida.
Resaltar un hecho que se repetía en este noble animal y que nos contó el amigo, Antonio, "El Colorao", vecino de Jauja, que trabajó en el cortijo en aquel tiempo. El borriquillo se detenía y coincidía cuando el estanque se llenaba. La pregunta que nos podemos hacer es la siguiente: ¿Pura Coincidencia o la memorización del control de sus vueltas?. Hay que tener en cuenta que el burro es un animal con un sentido del oído muy desarrollado, cualidad que le permitiría captar el sonido del agua cayendo al estanque...En cualquier caso, su merecido descanso lo controlaba él mismo. El agua era utilizada para el riego de un huerto, donde predominaban los árboles frutales, y también para dar de beber al ganado. Éste estuvo funcionando durante un periodo de diez años, entre los años 1950-1960. #





